Radiofrecuencia

Es una técnica  de remodelación corporal, de reconocido prestigio internacional, avalada por la FDA Americana.

¿Cómo trabaja la radiofrecuencia?

Origina una vibración molecular en el tejido, que genera un aumento de la temperatura de la zona. El aumento de la temperatura induce al organismo a producir un aumento de la síntesis de colágeno, una contracción inmediata de la matriz de colágeno de la piel, un aumento de la circulación vascular y linfática y un aumento de la eliminación de la grasa  de los depósitos.

¿Para qué se emplea?

Tecnología médica diseñada para el tratamiento de:

  • Celulitis. La radiofrecuencia actúa eliminando la piel de naranja, típica de los procesos celulíticos, aumentando la elasticidad del tejido, disminuyendo la flacidez y disminuyendo el volumen de la zona. Se pueden tratar las piernas (cara interna de los muslos, cartucheras, etc.), brazos, abdomen, caderas, glúteos, etc.

  • Flacidez y envejecimiento cutáneo. La aplicación de la radiofrecuencia genera una contracción inmediata de las fibras elásticas de la piel, así como un efecto mantenido al aumentar la formación de colágeno. Es de utilidad en el tratamiento de la flacidez del ovalo facial , del cuello, del escote, etc. y a nivel corporal en la flacidez de los brazos, de las piernas, pliegues del ombligo, abdomen, irregularidades de los glúteos, etc.


¿Cómo se realiza el tratamiento?

Por lo general, el tratamiento se organiza en sesiones, separadas en el tiempo por un periodo de 15 días.

Es una técnica de demostrada eficacia, que se puede emplear sola o en combinación  con otros tratamientos médicos  como la  mesoterapia, electroterapia, peeling, etc.

La radiofrecuencia es rápida en su aplicación, indolora y no precisa tiempo de recuperación alguno.

El mantenimiento de sus resultados, se realiza con una sesión cada 3 meses.