Celulitis

La celulitis es una patología del tejido subcutáneo  en el que se ven afectados  los adipositos  por una alteración circulatoria y linfática de la zona. Se manifiesta por la formación de micromódulos que mas tarde darán lugar a la conocida piel de naranja.

Se distinguen 4 tipos diferentes:

  • Celulitis dura
  • Celulitis flácida
  • Celulitis edematosa
  • Celulitis mixta.

  • Junto a la manifestación externa “de granos de café”, aparecen también síntomas como dolor, calambres, varicosidades, sequedad de la piel, pesadez, etc.

    ¿Que la produce?

    Dentro de sus causas existen factores genéticos, hormonales, estrés, sedentarismo, alimentación  inadecuada, etc.

    ¿Donde se localiza?

    La forma mas frecuente se localiza en muslos y glúteos, aunque también puede verse en brazos.

    ¿Como se trata?

    Los tratamientos deben ir encaminados a favorecer la circulación sanguínea y linfática, resolver el edema,  facilitar la eliminación de la grasa, mejorar la elasticidad cutánea, reducir la sensación dolorosa, etc.

    En primer lugar habrá que hacer una valoración de los hábitos alimentarios y un análisis de composición corporal para determinar el porcentaje de masa grasa, masa muscular y ósea así como los niveles de agua intracorporeos.

    En nuestra clínica, en función de los resultados elaboramos un plan personalizado que suele combinar dieta, ejercicio físico y técnicas medico-estéticas como mesoterapia, radiofrecuencia, drenaje linfático, electroterápica, presoterapia, etc.   

    • Mesoterapia: consiste en tratar el área afectada con microinyecciones indoloras de medicamentos, que hacen su efecto principalmente en la zona de aplicación.
    • Radiofrecuencia: de alta eficacia en la celulitis flácida, mixta y edematosa.
    • Presoterapia: estimula las vías linfáticas  
    • Termoterapia: calor profundo en la zona afectada.
    • Electroterapia: estimula la circulación arterial y venosa, el tono de la piel, la musculatura de la zona y produce una disminución del tamaño de las células grasas.

     

    ¿Cómo se mantiene?

    Debido a que se trata de una afección crónica que evoluciona por fases, es fundamental cuidarla siempre, con revisiones periódicas.

    Es necesario corregir los hábitos que la favorecen: dieta inadecuada, sedentarismo, prendas muy ajustadas, tabaco, etc.